jueves, 7 de agosto de 2014

¿De qué te preocupas? ¿Por qué lloras?
¿Por qué motivo no te sientes libre?

¡Despéinate y vive feliz!

La vida está para vivirla en plenitud, para disfrutarla de corazón. No te encierres en tus sufrimientos, no vivas la vida enfocándote en el dolor y lo negativo. La vida es y será como tú la quieras, ¡disfrútalo, vive con
alegría en tu corazón!

“Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad. Lo rico engorda, lo bonito sale caro, el sol que ilumina tu rostro arruga y lo realmente bueno de esta vida, despeina.”

¡No tengas miedo a despeinarte!
Reírte a carcajadas, viajar, volar, correr, meterse en el mar,
quitarte la ropa... todas estas cosas despeinan. Besar a la persona que quieres y jugar, despeina. Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina. Bailar hasta no tener fuerzas y aliento, te deja el pelo irreconocible. Así que discúlpame si me ves con pelos locos.

Sólo quiero ser feliz
Somos todo amor, y necesitamos vivir enamorándonos de la vida, de nosotros mismos y aquellos que están a nuestro lado.

¡Tú vales mucho! 

Dentro de tu gran capacidad de amar está el de amarte a ti mismo, el de entregar de ti mismo para poder amar y ayudar a los demás. Eso es algo que te hace especial como persona y algo que te da un gran valor en los ojos de los demás: tener ojos, amor y bondad para con ellos.

Nada en este mundo merece que tus ojos siempre derramen lágrimas… nada amerita que tu corazón se llene de inquietudes, pues desde el fondo de tu ser tienes que sacar esa fortaleza que Dios te dio desde el instante mismo en que te creó, para bien de la vida… para que camines por el mundo con la frente en alto y sepas afrontar cualquier situación que te lastime.

En tu interior encontrarás la fortaleza, fuerza, esperanza, vida y amor que necesitas… No pierdas nunca el camino, fortalécete de amor, paz, cordura y cuando encuentres el equilibrio en tu ser sabrás qué hermosa es la vida y encontrarás la verdadera felicidad.

Quien vive con alegría es porque lo ha decidido así, pues nadie está exento de problemas. La diferencia está en que algunas personas deciden dejar que el cabello se les despeine y tomarlo con alegría.
Ahora ríe, baila, despéinate y deja que el viento mueva tus cabellos libremente, no vivas con el dolor llenándote el corazón, la vida es y será como tú la quieras.


© 15/09/2012 Autor: Shoshan.
Lee más reflexiones de vida en Reflexiones Shoshan.

lunes, 21 de julio de 2014

Aprovecha las oportunidades que la vida te da, porque una vez las dejamos ir y queremos remediarlo, ya es demasiado tarde.
-Shoshan


Muchas veces por no tomar riesgos dejamos pasar muchas cosas, entre ellas el amor, la familia, e incluso la iglesia; y todo porque ese día no nos apetece, porque tenemos pereza, o no tenemos tiempo…

Siempre existe una razón para dejar pasar las oportunidades que nos concede la vida:

Cuando conoces a una persona que te gusta, pero no lo dices, pensando y esperando que llegue un momento mejor para hablar con aquel ser… pero un día cualquiera te das cuenta que ya no está disponible, le has visto con otra persona y te enojas porque no eres tú quien pasea de su brazo, porque esa persona se ve feliz y tú no. Tuviste la oportunidad y la perdiste, no todas las cosas giran en nuestro torno, todo tiene su tiempo.

Cuando te ofrecen un trabajo pero no te gusta, es muy poco para ti o está lejos de tu casa. No lo piensas y lo dejas pasar, pero te está costando encontrar un trabajo para ti y tus hijos, o simplemente para que puedas vivir por tu cuenta, independientemente. Recorres días completos y nada, no encuentras trabajo; vuelves a lo que ya habías visto, pero la plaza laboral que antes te ofrecieron ya ha sido ocupada. ¿Por qué no lo tomaste? Desde ese trabajo podías haber ampliado tus horizontes y quizás con algo en las manos tendrías una mejor oportunidad para encontrar otras cosas, pero no, has dejado escapar la oportunidad.

Cuando no te sientes bien con algún familiar y te duele mucho que no te reconozcan en nada: Sientes poco cariño y aprecio por parte de la familia, y en tu orgullo dañado no eres capaz de ir y mostrar amor a quien te está tratando mal. No tienes fuerzas para pagar con bien el mal, ¿pero cómo vamos hacer eso? Sería denigrante. Y cuando por fin decides ir a ver tu familia, ya no puedes, ha pasado tanto tiempo que en vez de acercarse a ti se han alejado mucho más porque nunca estabas presente en los eventos importantes de la familia (fallecimientos, cumpleaños, aniversarios, fiestas, etc.) Ya es tarde, nadie está dispuesto a dejarse atropellar por ti, pues estás tan alto que difícilmente ves lo que está por debajo de ti. Has vuelto a dejar pasar la oportunidad de estar con tu familia y ser feliz con ellos.

Cuando tienes algo bueno ante tus ojos, y no la aprecias hasta que falta. Pasas y ves hermosas flores,  el campo te muestra una gran variedad de cosas hermosas que son una bendición para los ojos, pero estás tan sumida en tus pensamientos, tan deprimida, tan amargada, que no te das cuenta de las maravillas que Dios te muestra. La próxima vez que vuelvas al campo las flores ya no estarán, los coloridos campos verdes se vuelve de un solo color, monótono y apagado porque llega el invierno; sólo verás soledad y tristezas en el paisaje y recordarás las veces que pasaste por allí sin pararte a respirar y disfrutar de tanta belleza que Dios había puesto ante tus ojos, has vuelto a dejar pasar la oportunidad.

Cuando tienes hijos, pero tiempo productivo con ellos. Te dedicas tanto tiempo a trabajar, a estar con las amistades, a salir de fiestas y disfrutar la vida, que cuando llegas a casa ya todos duermen, y casi no les ves. Cuando te das cuenta están tan grandes que ya no los puedes controlar. Te has perdido unos buenos años de crecimiento en los que el aprendizaje de los principios morales y de la buena conducta es muy importante, pero se te escapó de las manos. Hoy tus hijos tienen vida propia y te critican todo el tiempo por no haber estado. Has vuelto a dejar escapar la oportunidad de ver a tus hijos moldeados a tu manera.

No dejemos escapar los momentos que Dios nos regala en la vida, toma tu tiempo para todo, piensa lo que harás en la vida, no dejes escapar las cosas de tus manos. Las oportunidades muchas veces se presentan una sola vez en la vida, y si no tienes la sabiduría de verlo lo habrás perdido todo.

 

Dios nos da muchas oportunidades, pero eso no quiere decir que todo lo que deseemos estará siempre disponible. Así es en la vida, se nos presentan oportunidades y las dejamos ir, y cuando queremos remediarlo ya es demasiado tarde.
 

Autor: Shoshan

 
 

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